La definición clásica de salud, que dice: no es sólo la ausencia de enfermedad, sino el completo bienestar biológico, mental y social; queda claro que defender el derecho a tener esa salud es quizá uno de los retos más grandes que enfrenta la humanidad. Naturalmente defendemos nuestra salud como uno de los bienes básicos del ser humano, sin él ninguno otro es posible.El derecho a la salud no es sólo atención a los enfermos, sino también preservar personas sanas y recuperar la salud tras la enfermedad. El reto, por lo tanto, es mayúsculo y es una tarea continua en la que debemos participar todos los involucrados: gobierno, instituciones prestadoras de servicios y usuarios; entender la magnitud del problema es relativamente más simple, basta conocer los 4 pilares de la implementación del derecho a la protección de la salud: infraestructura, accesibilidad, calidad y aceptabilidad. Infraestructura.— Para garantizar la salud requiera infraestructura: clínicas, hospitales, recursos humanos y un sinnúmero de insumos, así como medidas sanitarias básicas como agua potable, alcantarillado y educación para la salud. Lamentablemente México se encuentra muy atrás entre los países que tienen infraestructura sanitaria suficiente para atender a la población, nos faltan hospitales, médicos, enfermeras, medicamentos, etc. Invertimos poco en salud y de esto no todo necesariamente está bien utilizado. La consecuencia: el derecho a la salud es un privilegio al que no todos tienen acceso. Accesibilidad.— Casi la mitad de la población de nuestro país está fuera de la cobertura que ofrece la seguridad social. El IMSS, ISSSTE, Seguro Popular y los sistemas de salud estatales cubren a poco más de la mitad de la población, sin embargo el resto debe financiar con gasto de su bolsillo esos servicios. Una gran con tradicción de este hecho es que a la par de la falta de cobertura, existe también un gran superposición en la prestación de servicios y encontramos derechohabientes registrados en dos o incluso más instituciones. Lo anterior podría subsanarse si en vez de tantas instituciones existiera una sola que prestara el servicio para toda la población; en este sentido el gobierno ha prometido cobertura universal para el año 2012, de lograrlo, sería el avance más importante de salud en toda la historia del país. Aún así, tener infraestructura y ponerla al alcance de todos no es suficiente, se requiere que esos bienes y servicios sean de calidad. Calidad.— Privilegiar la calidad sobre el precio y buscar la más adecuada relación costo/beneficio es uno de los principales retos de nuestra sociedad. Hoy las licitaciones gubernamentales de bienes y servicios no sólo privilegian el precio, sino que lo consideran como factor único determinante de la compra. El resultado: insumos de baja calidad adquiridos por el gobierno y que llegan a las manos de los derechohabientes. De la calidad de estos insumos depende que la población haga uso de ellos, si éstos son de mala calidad no serán utilizados ni aceptados. Aceptabilidad.— No es suficiente con que el gobierno invierta grandes cantidades de dinero en infraestructura y acceso universal a ella si seguimos percibiendo que su calidad o la de los insumos y medicamentos no está a la altura requerida por la población. Millones de personas que tienen derecho a los servicios de salud que brinda el Estado no hacen uso de ella y recurren a los servicios privados con el consecuente desembolso económico. En México nos falta mucho por avanzar en estos cuatro pilares, pero es el de la calidad y por lo tanto la aceptabilidad los que tienen más oportunidades de mejora. Los derechohabientes de una institución que no hace uso de ella por percibir una mala calidad, son obligados a invertir doblemente en salud, por un lado la cuota obligatoria de la seguridad social y por otro el servicio privado que tiene que pagar para tener la calidad deseada. Me pregunto si nuestra molestia con los servicios privados de salud y sus costos sería la misma si los servicios estatales cumplieran con la calidad esperada. Es más, ¿necesitaríamos servicios privados? Debemos invertir más, pero, sobre todo ¡debemos invertir mejor! Médico Internista y Comunicólogo |