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El regreso de los muertos vivientes
Genaro Lozano
El Universal
7 de noviembre de 2009

Este texto no es una crítica a la película clásica de George A. Romero. Tampoco es una broma. Es una realidad. En la elección del 4 de noviembre de 2008, el Partido Republicano sufrió uno de los peores fracasos electorales en su historia. Sin embargo, un año después, más que haber celebrado el primer año de la histórica elección que llevó a Barack Obama a la Presidencia, lo que los estadounidenses presenciaron fue la fiesta de la sorprendente resurrección de un Partido Republicano, que parece recuperar el rumbo y estar listo para complicarle el escenario a los demócratas.

En la elección del miércoles pasado, los republicanos le arrebataron a los demócratas las gubernaturas de Nueva Jersey, donde los demócratas tenían 12 años gobernando, y Virginia, donde lo hacían desde hace ocho. Esos dos estados fueron fundamentales en la elección presidencial de 2008, y lo fueron más porque en ellos los votantes independientes —los que no se identifican con ninguno de los dos partidos— y los jóvenes que votaron por primera vez lo hicieron con entusiasmo por Obama, quien de tal forma se convirtió en el primer candidato presidencial demócrata en ganar el estado de Virginia desde que Lyndon Johnson lo hiciera en 1964.

Por ello el hombre de la semana en Estados Unidos no fue Barack Obama sino Michael Steele, el presidente del Partido Republicano, quien es en gran parte el responsable de haberle echado a perder la fiesta a los demócratas, mientras que los personajes republicanos del futuro parecen ser Sarah Palin, la ex gobernadora de Alaska, Mike Huckabee, el ex gobernador de Arkansas, y Mitt Romney, el ex gobernador de Massachusetts.

En efecto, la última encuesta de Gallup, realizada el 5 de noviembre, revela que siete de cada 10 simpatizantes republicanos ven a Huckabee como el actual favorito para ser el candidato presidencial republicano en el 2012. Huckabee fue el precandidato republicano que más tiempo aguantó en la primaria interna con John McCain, y aunque hace un año nadie esperaba que pudiese ganar, todo indicaba desde entonces que Huckabee sería una carta fuerte republicana en los próximos años, como hoy empieza a serlo.

La misma encuesta señala a Mitt Romney empatado con Sarah Palin en el segundo lugar de los presidenciables republicanos. Romney fue el candidato que más dinero invirtió y el que más se endeudó en la primaria republicana. Por su lado, Palin es todavía hoy una figura polarizante. Hay quienes afirman que la ex candidata a la vicepresidencia fue el factor que energizó la campaña presidencial de McCain, mientras hay quienes no dejan de verla como la gran culpable de que los republicanos perdieran la elección por sus escándalos personales, pero sobre todo por su falta de disciplina y preparación, así como por sus errores de comunicación y de estrategia durante la campaña.

Palin es la mayor interrogante hoy dentro del Partido Republicano. La elección del año pasado la convirtió en una estrella inmediata. Por ello nadie logra explicarse todavía su renuncia a la gubernatura de Alaska, en julio pasado, cuando aún podría haber buscado la reelección al cargo y haberse mantenido en una posición de liderazgo a nivel Ejecutivo para el 2012.

Nadie sabe bien a bien qué es lo que Palin quiere. Pese a que tiene una autobiografía a punto de ser publicada, por la que se reporta que ganó 1.5 millones de dólares, y pese a que también se ha rumorado que tiene varias invitaciones para hacer televisión, lo cierto es que el supuesto alejamiento de Palin de la política no ha sido tal, ya que precisamente una de las razones de la victoria republicana en Virginia es el hecho de que el Partido Republicano local la invitó a grabar llamadas telefónicas robotizadas en las que Palin urgía a los habitantes del estado a acudir a las urnas a votar por el candidato republicano, pensando en los “valores”.

En gran medida Huckabee y Palin son la contracara de la moneda de Obama. Aquéllos son políticos conservadores, rockstars a su manera, mediáticos, con un grupo de simpatizantes fieles. En los temas sociales, que generalmente más polarizan a cualquier electorado, Palin y Huckabee se han convertido, aunque usted no lo crea, en una alternativa moderada a los excesos de Glenn Beck y Lou Dobbs, dos líderes de opinión conservadores que se esconden detrás del micrófono como supuestos periodistas para avanzar sus agendas personales.

Los triunfos electorales republicanos de esta semana complicarán, obviamente, el escenario electoral para los demócratas en la elección intermedia de 2010, pero en un país como EU donde la política funciona bajo lo que el politólogo Hugh Heclo llamara una “campaña permanente”, los 15 votos electorales de Nueva Jersey y los 13 de Virginia son ya un mayor reto para Obama.

www.twitter.com/genarolozano

Politólogo e internacionalista

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